Es por eso que este artilugio puede convertirse en el regalo ideal para estos niños, ahora que están a punto de llegar Papá Noel y los Reyes Magos. Todo un cajero automático a medio camino entre el juguete infantil y la herramienta educativa, porque además de funcionar como un cajero de los de verdad, puede ser una buena manera de enseñar a los niños a usar el dinero con sentido común.
El cajero funciona con dinero auténtico y es capaz de reconocer las monedas que se insertan, aunque lamentablemente de momento sólo acepta dólares americanos. Los niños podrán hacer ingresos con su paga semanal, sacar pasta para cuando jueguen a las tiendas y mantener un seguimiento de sus ahorros, todo ello además usando un PIN personal, como los de verdad.
Divertido y educativo, ¿qué más se puede pedir?


